La suerte de la prisión preventiva


Por explicarlo de forma sencilla para que lo entendamos todos. Lo de la prisión preventiva se está convirtiendo en este país en algo tan intrigante como un juego de azar. Puede ser uno afortunado e irse a la calle, o no tener suerte y penar meses y meses en prisión a la espera de una sentencia definitiva. Todo está en función del color del cristal con el que miren las pruebas sus señorías, y cómo afronten la investigación. Así adoptarán una decisión u otra.

No son Sandro Rosell, ni el empresario Joan Besolí personas que despierten simpatías y pasiones, ni probablemente el mejor ejemplo del patinazo de la Justicia y de lo que no debe nunca ser la prisión provisional. Pero sirve para retomar un debate que nunca cerramos sobre cómo es posible que unos ciudadanos, después de casi dos años entre rejas, queden absueltos. Hace unos meses era Eduardo Zaplana, con una gravísima enfermedad, a quien, de la noche a la mañana y sin que nada variase, le desapareció por arte de magia el riesgo de fuga. Y en nuestro entorno adivinamos casos en los que se ha actuado con evidente irresponsabilidad.

La Justicia tiene que plantearse otra forma de actuar y de establecer las medidas cautelares. Sin abusar de ellas. Algo está fallando en su aplicación, porque no es lo mismo encarcelar cautelarmente al descerebrado alemán que acaba de asesinar a su mujer y a su hijo que a un acusado por corrupción o por delitos similares. No se puede aplicar el mismo criterio a un violador que a un ladronzuelo. Pero se hace; en ocasiones para facilitar la investigación y en otras con la excusa de la fuga. Y nos encontramos con que se condena anticipadamente a quienes no había que hacerlo.

No puede resultar tan difícil establecer unas normas más rígidas y unas medidas cautelares que no penen a sospechosos o acusados antes de ser condenados. No debe de ser tan complejo evitar que se aplique una pena anticipada a quien no va a tener que ir a prisión. No debería de resultar tan complicado que la Justicia haga justicia. Que parece bastante sencillo.

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