Entidades relacionadas con varias lenguas han venido eligiendo en los últimos días la palabra del año 2018 en cada uno de esos idiomas. En casi todos los casos, son voces seleccionadas sobre todo por razones extralingüísticas. Así lo vemos en microplástico, proclamada voz española del año por la Fundéu. Señala esta que la ha escogido entre los términos que han estado presentes en mayor o menor medida en la actualidad informativa durante los últimos meses.
Casi siempre se han buscado lo que Víctor Freixanes ha llamado palabras crónica o palabras etiqueta, voces relacionadas con los acontecimientos más importantes de los últimos doce meses. Así, en Galicia se optó por deseucaliptización, «que reflicte un aspecto destacado na crecente preocupación social pola xestión do monte galego», señala el promotor de la iniciativa, el Portal das Palabras, proyecto web de la Real Academia Galega y la Fundación Barrié.
En catalán no se ha buscado sin más la palabra que pueda identificar el suceso, el espíritu o las preocupaciones del 2018, sino el neologismo, el vocablo nuevo. La iniciativa de la Universidad Pompeu Fabra y el Institut d’Estudis Catalans ha dado con sororitat, cuya versión castellana, sororidad, acaba de entrar en el Diccionario.
Como palabras francesas del año han sido seleccionadas el plural femmes (mujeres) y métissage (mestizaje). Sobre la primera hubo unanimidad del jurado, integrado por lingüistas, escritores y periodistas. Creen que representa el movimiento femenino que cobró fuerza en todo el mundo tras el caso Weinstein. A su vez, métissage fue fruto de una votación popular por Internet, en la que bitcoin y femmes quedaron en segundo y tercer lugar, respectivamente. Los organizadores de la elección consideran que el mestizaje, la mezcla de culturas, está presente hoy en todo el mundo y que, más allá de las diferencias, hace más fuertes a las sociedades.
Dos grandes diccionarios se ocuparon de la palabra del año en inglés. En Estados Unidos, el Merriam-Webster ha elegido justice (justicia) por el importante incremento de las búsquedas de este nombre en el diccionario, con picos que coincidieron con ciertos acontecimientos. En el Reino Unido, el Oxford optó por toxic (tóxico), también con un notable incremento de consultas y un uso creciente, tanto en sentido literal como figurado, en relación con asuntos de actualidad.