Marx, la novedad del olvido


Cuando vaya a la Biblioteca Británica, con su planta circular y techo acristalado, en el gran atrio central podrá detenerse en el espacio dedicado a Karl Marx, uno de los elegidos que dejan huella, que nació el 5 de mayo de 1818. Para celebrar su bicentenario, Xi Jinping organizó un Congreso mundial donde se reafirma el compromiso comunista de China, pese a la orientación capitalista de su economía. La Rusia neocon de Putin apenas reivindica el legado del filósofo alemán, y tampoco en Europa o Estados Unidos la socialdemocracia parece interesada en recuperar las esencias de aquella ideología inspiradora de revoluciones. Tal vez en América Latina se encuentren focos donde se aprecia mayor interés por su actualización. Incluso hay quien ve a un Marx revisado como posible influencer para frenar al capitalismo post crisis, entre tanta incertidumbre propia de la sociedad líquida que definió Bauman.

En Black Mirror, la serie producida por Endemol y financiada por Goldman Sachs, Bing -uno de sus protagonistas- es un revolucionario cuyas denuncias acaban como eslóganes para camisetas. Metáfora de la supervivencia del capitalismo que devora a sus contestatarios por el eficaz método de patrocinarlos.

Lo peor que le puede pasar al marxismo es que este aniversario lo vuelva a poner de moda. ¿Quién no ha llevado alguna vez sobre su pecho la efigie, o la palabra, del Ché, Lenin, Luther King o Lennon…? Tal vez no sea mala idea releer a Marx -y a sus críticos-. A veces, la novedad es consecuencia del olvido.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
19 votos
Comentarios

Marx, la novedad del olvido