Las conspiraciones

OPINIÓN

XOAN A. SOLER

Cuánto pagaría, por ejemplo Luís Villares, por saber qué se está hablando en este foto-instante en la cafetería del Parlamento, donde el menú del día ronda los siete euros, pero también se puede tomar café entre horas. Qué estará diciéndole la líder de Podemos, Carmen Santos, al también diputado Marcos Cal, camisa tan Pablo Iglesias. Qué estará mirando en su móvil, si es que es un móvil, si es que es su móvil, la diputada Paula Quinteiro, la diputada «estades a secuestrar o meu labor». Es posible que la versión oficial de esta imagen sea nada, pasando el rato, un café o, quizás, sanidad, educación, corrupción, o sea, las preocupaciones de la gente... sí, claro, desde luego. Lo irrefutable es que la parte contratante de la primera parte está reunida con la parte contratante de la segunda parte.