La operación Tarradellas

OPINIÓN

25 oct 2017 . Actualizado a las 08:03 h.

Es una triste conmemoración el famoso «Ya sóc aquí», pronunciado hace cuarenta años por Tarradellas desde el balcón de la Generalitat, cuando pende sobre ella la aplicación del artículo 155 de la Constitución. Cuarenta años también desde que abandonara Cataluña para el exilio. Fue la confirmación plástica del restablecimiento de la anulada Generalitat. Estaba allí dirigiéndose a los ciudadanos de Cataluña «porque yo quiero el Estatuto», que conllevaba Gobierno, Parlamento y Tribunal de Casación. Era la culminación de negociaciones en una audaz operación, pilotada por Suárez e instada por el rey, que completaba la reconciliación manifestada en las elecciones de ese año 1977. No fueron fáciles porque aún no existía la Constitución. Tarradellas insistía en que el restablecimiento de la Generalitat bajo su presidencia, con un mínimo de poder político, era el núcleo irreductible de su actitud y Suárez se resistía a hacerlo en aquel momento.

Hasta tal punto llegó el desacuerdo que, según Tarradellas, Suárez le recordó que era el jefe del Gobierno de un país de treinta y seis millones de habitantes y «usted fue el jefe del Gobierno de la Generalitat que perdió la Guerra Civil», que fue replicado por un: «Y usted no olvide que un jefe de Gobierno que no sepa solucionar el problema de Cataluña pone en peligro la monarquía». La tensión no llegó a más y siguieron dando los pasos hasta encontrar la fórmula satisfactoria.

Un hito relevante fue la entrevista con el rey, en la que Tarradellas estuvo acompañado con un amigo, el periodista Carles Sentís, de UCD, el hombre de Suárez en Cataluña. Le recibió el jefe de la Casa Real, Marqués de Mondejar, con el saludo en catalán: «Bon día, senyor president; com está», un buen augurio de que se encontraría una solución.