¿Quién teme al 155?

Fernando Salgado
Fernando Salgado LA QUILLA

OPINIÓN

19 oct 2017 . Actualizado a las 08:48 h.

Aparentemente el 155 marca la línea divisoria. Aparentemente los soberanistas lo perciben como el instrumento represor -la porra o el tanque- que impide la culminación del procés y el advenimiento de la república catalana. Aparentemente los constitucionalistas lo ven como el precepto necesario para restablecer la legalidad constitucional y estatutaria en Cataluña. Pero las apariencias engañan. Si uno examina detenidamente los términos del conflicto comprueba que los papeles están cambiados. Quienes dicen aborrecer el 155, en realidad lo desean. Y quienes están a punto de desposarse con el 155, en realidad quisieran darle plantón al pie del altar. Así son las cosas: nada es lo que parece.

Mariano Rajoy no quiere aplicar el 155. O no hacerlo, al menos, hasta que el mundo entero comprenda que no le queda otro remedio. Sabe que aplicar esa medida significa internarse en territorio inexplorado, plagado de peligros y de consecuencias imprevisibles. Para tratar de evitarlo le concede facilidades de pago a Puigdemont: al contado, en cómodos plazos, un simple monosílabo -no- o la convocatoria de elecciones autonómicas. Cualquier gesto del presidente de la Generalitat, que vaya más allá de la imposible negociación sobre los términos de la independencia, serviría para meter de nuevo el 155 en el congelador.

Carles Puigdemont sí quiere el 155, al menos hasta la víspera de su destitución. Necesita que la autonomía sea suspendida y aplastada la insurrección soberanista. Necesita demostrar al pueblo catalán que el «a por ellos» no era un mero eslogan de cuatro energúmenos, sino guía política del Estado opresor. Necesita que, una vez puesto el motor en marcha, el 155 reproduzca las imágenes de violencia, multiplique los «presos políticos» y permita visualizar el asalto de Madrid al Palau de la Generalitat. Y necesita, claro está, recuperar la túnica del héroe, extraviada el día de la no declaración de independencia.