Seny


En Cataluña han perdido el seny. Si no, no se explica la deriva antisistema de partidos otrora de orden como CDC y el insólito protagonismo de la CUP. El origen de todo es la decisión de un Gobierno y de parte de un Parlamento de desobedecer las leyes y rebelarse contra el sistema al que se deben y que representan. Eso es, por definición, un golpe de estado. Y la obligación de las instituciones es impedir que se consume. Invertir las responsabilidades para culpar a quien defiende lo que es de todos, la democracia, con las herramientas de la democracia muestra la aberración en la que está degenerando la política catalana, con la complicidad de quienes entienden que política es el asalto al poder, objetivo para el que cualquier procedimiento les sirve. En democracia, ningún problema político, por crítico que sea, justifica un levantamiento ilegal. Y quien argumenta lo contrario es porque no cree en la democracia. Pero la sinrazón de quienes solo intentan tergiversar la realidad no puede ser excusa para negarla. Y la realidad es que, una vez desactivado el golpe, quedará vivo otro problema, distinto del 1-O, que habrá que afrontar con otras herramientas y, sobre todo, con seny. Con mucho seny.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
14 votos
Comentarios

Seny