Aditivando y desamiantando

Francisco Ríos Álvarez
Francisco Ríos LA MIRADA EN LA LENGUA

OPINIÓN

11 feb 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

U n anuncio de una estación de servicio coruñesa informa de que sus combustibles «están aditivados con HQ 300 y HQ 400». Alguien, y no precisamente el anunciante, ha creado un verbo nuevo, aditivar, que significa ‘enriquecer con aditivos’, esas sustancias que se agregan a otras para darles cualidades de las que carecen o para mejorar las que poseen. En algún momento un hablante anónimo ha ideado la manera de expresar lo mismo de otra forma, con el verbo aditivar. Con él llegan sus parientes, el adjetivo aditivado y el sustantivo aditivación.

En los diccionarios al uso no hay rastro de aditivar ni de aditivado, que ya no son tan jóvenes. En un anuncio de productos para el ganado publicado en una revista argentina en marzo de 1983 ya se habla de un «desincrustante ácido aditivado». Es posible que hubiese algún uso esporádico más en los años sesenta.

Sin embargo, no ha tenido reconocimiento el neologismo, en cuya formación se ha seguido el procedimiento de la sufijación, origen de otros muchos, como fantasear, de fantasía; entristecer, de tristeza, o complementar, de complemento

Es posible que la estación de servicio que vende combustibles aditivados haya tomado esta voz de la empresa que se los suministra, CLH, que explica en su web a sus potenciales clientes sus «sistemas de aditivación». En la versión en inglés de la página habla de «additivation system». Los diccionarios de inglés ignoran este término, que, sin embargo, empieza a tener uso en ese idioma, casi siempre en traducciones del español.

Los italianos han dado la forma additivare al verbo y additivazióne al sustantivo: «L’atto, il fatto di aggiungere uno o più additivi: olio per autovetture con a. bilanciata». En portugués tiene mucho uso aditivar, ‘acrescentar aditivo’: O emprego de etanol aditivado em motores com injeção eletrônica. Y en gallego, no sabemos si por influencias llegadas del otro lado del Miño o del castellano, también se aditiva: «Pan artesá realizado con fariñas de trigo de alta calidade, sen aditivar», ofrece un comercio de Redondela. 

El proceso neológico se repite constantemente. En este periódico se publicó recientemente que «la Xunta aplaza por lluvia la obra de desamiantado del colegio Ramón de la Sagra». Los diccionarios también ignoran desamiantado y desamiantar, pese a que hasta existe una Asociación de Empresas de Desamiantado y a que la edición española del Diario Oficial de la Unión Europea empleaba la voz desamiantado ya en el 2003. 

Al final, con estas y otras palabras nuevas sucederá lo que ha ocurrido siempre: los hablantes harán que unas, usándolas, se asienten, y que las demás, ignorándolas, pericliten.