Disciplina de partido

Ignacio Bermúdez de Castro
Ignacio Bermúdez de Castro PASOS SIN HUELLAS

OPINIÓN

Como demócrata que reconoce la inmensa labor del PSOE en la recuperación de las libertades en España, asisto abatido a la desmembración de esta organización antaño tan sólida, y hoy tan similar al ejército de Pancho Villa. La comisión gestora exigió unidad de voto, y como es la encargada de dirigir el partido hasta su próximo congreso, los diputados que participaron en la segunda investidura de Rajoy tenían que haberse abstenido, o renunciar a su acta de diputado. Y lo malo es que tras semejante desacato, a los díscolos nada les va a ocurrir. La gestora ya ha anunciado que será clemente con ellos, salvo con los del PSC, y que en todo caso una multa, que podría ser de 600 euros, como la que se impone a un joven madrileño cazado haciendo botellón.

Así el PSOE jamás volverá a ser lo que fue. La disciplina de voto es fundamental. La inmensa totalidad de la ciudadanía que vota al PSOE lo hace al partido, con independencia de quién sea su candidato. Salgamos a la calle y preguntemos quiénes son los miembros de la lista de cualquier partido en la provincia en que se haga la encuesta. La práctica totalidad de los que respondan dirán que ni idea, que ellos votan a un partido o a una ideología. Esta respuesta deslegitima a un diputado para proceder como le venga en gana. El votante optó por la formación, y no por él, por lo que para no ser desleal con quien lo eligió, tiene que ceñirse a lo que decidan quienes en ese momento dirijan el partido. Lo contrario es creerse por encima de la soberanía popular. Siempre les queda la opción, si no quieren ser traidores a su conciencia, de irse para casa.