El kilómetro sentimental

César Casal González
César Casal CORAZONADAS

OPINIÓN

¿Por qué la información local te revuelve las tripas más que un terremoto en Ecuador? Me escriben diciendo que los periodistas somos oportunistas (casi como le llamábamos al delantero que se quedaba arriba esperando la caída del gol: el bicocas). El periodismo bien hecho es oportuno, no oportunista. Ecuador llama la atención y luego cede el espacio a otras noticias. Es así desde siempre, solo que ahora, con las nuevas tecnologías, la fugacidad se ha acelerado hasta extremos que pueden llegar a ser insoportables. Demasiada información no informa, deforma. Demasiados datos no ayudan, confunden. Una catarata sin control de noticias es solo una pantalla de ruido. Pero no olvidemos que los periodistas van a los dramas a ser testigos, a dar testimonio. Y que ese testimonio crítico provoca muchas veces que las alertas salten para remediar algo el desastre. Un profesional y amigo siempre resalta que el kilómetro sentimental es lo mismo, pero en la información local. Y tiene razón y corazón. La información local te toca más que la de Ecuador, porque todo lo que lees o escuches es reconocible para ti. El kilómetro sentimental es importante. Y no quiere decir que la sangre de Ecuador no sea roja, como la de aquí. En la Biblia se cuentan casos de corrupción, por hablar de algo que ahora parece que se ha pegado como un chicle pegajoso a las primeras páginas. Cobró Judas, cobró Dalila. Y algo que pasó hace siglos nos sigue conmocionando hoy cuando vemos que le ponemos cara con facilidad a las personas que pudieron cometer delito, porque ocuparon u ocupan aún cargos públicos. La corrupción existió siempre. Pero duele mucho cuando el que te roba es un vecino y te daba lecciones de pureza desde Madrid o Valencia.