Ochenta y cinco mil caracteres de charla con el presidente y editor de La Voz de Galicia, Santiago Rey Fernández-Latorre, por la publicación de su libro Yo protesto son un hito. Un lujo para la defensa del oficio del periodismo y de los periodistas. Hay párrafos, como pasa en sus artículos, a los que no se les puede tocar ni una coma. Frases como versículos. Aquí las tienen: «Jamás he tenido otros negocios que no tuviesen que ver con la comunicación». «El periodismo es el principio y el fin de mi vida». «Nací encima de una rotativa». «El olor a tinta me emociona. No hay nada parecido». «Este oficio solo se entiende como conciencia crítica del poder, de cualquier tipo de poder». «La democracia no se puede concebir sin la prensa. La palabra prensa conlleva automáticamente libertad, independencia y calidad». «La palabra Galicia es la que más se escribe en La Voz. La palabra Galicia es algo más que escribirla. Es el espíritu que rige desde el artículo de fundación de mi abuelo hasta mis últimos artículos que han dando origen a este libro». «Si te llamas La Voz de Galicia has ganado mucho público y, si defiendes ese título como hacemos nosotros, lo lógico es triunfar». «La prensa es una institución imprescindible para convivir en política y en democracia, para juzgarnos y comunicarnos». «Si no tuviésemos la cantidad de periodistas que tenemos en delegaciones, en la central, en Madrid, etcétera, no podríamos hacer el periódico, sobre todo, el contenido. Y no recibiríamos el espíritu con el que trabajan estos señores de la redacción. Es la condición típica de un editor. Un editor trabaja con periodistas para hacer un periódico. Y yo no voy a cambiar, claro». «La Voz de Galicia es mi obra, en conjunto con el resto de los señores de todos los departamentos de La Voz. No tiene sentido, es imposible, que si no estuviéramos unidos y juntos en todo, haber llegado a esta situación». Ahí quedan para que lo estudien en las facultades.