¿Uso o abuso?

César Casal González
César Casal CORAZONADAS

OPINIÓN

La clave la aporta el experto. Dice Fernández Sastre en los datos que mi compañero Juan Carlos Martínez aportaba en un reportaje en La Voz sobre la adicción a las redes que «el problema no reside en la tecnología, sino en el uso que se hace de ella». Enorme verdad. ¿Uso o abuso?, esa es la cuestión. No hay otra. Los teléfonos móviles, en los que cada vez caben más cosas, pueden llevarte al psiquiatra, pero también hacer que salves la vida, como el hombre que se cayó con el coche por un terraplén y logró avisar a emergencias. Consulten las hemerotecas. No hay mejor memoria que una hemeroteca. Lean: los calígrafos de Betanzos se ponen en huelga ante la llegada de las máquinas de escribir. Consideran que estos artilugios fatídicos les dejarán sin trabajo. Pero hay más. Lean: los coches son un invento del diablo. Estudios científicos aseguran que el cuerpo humano pueden sufrir serias transformaciones si supera los seis kilómetros por hora. La llegada de la radio revolucionó también a los seres humanos. Se creía que las frecuencias de las emisoras se introducían en las cabezas y creaban un ejército de perturbados. Otro tanto de lo mismo pasó con el teléfono fijo. Del tren y del avión, mejor ni les hablo. Los móviles y las redes sociales nos enredan lo que nos dejemos enredar, como todo en la vida. Libre albedrío se llama y es muy antiguo. Al final siempre decide uno. La canción de que los móviles romperán las familias y harán estallar todas las relaciones puede ser cierta o no. Lo escrito: ¿uso o abuso? También el teatro se iba a morir. Y ¿cuánto tiempo lleva muerta la novela? Tampoco cambiamos tanto. Solo lo que nos dejamos.