Belenes, magos y magas

OPINIÓN

30 dic 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

Me sorprende la polémica surgida en torno a los belenes y las cabalgatas de Reyes en Madrid. De fondo está la cuestión de la presencia de los símbolos cristianos en la esfera pública. Es cierto que los gobiernos municipales en la órbita de Podemos iniciaron su mandato marcando distancias en este ámbito, tal vez con demasiado apresuramiento y bastante demagogia. Vino luego Pedro Sánchez y echó más leña al fuego, seguramente porque carecía de otros argumentos para tratar de ganar las recientes elecciones generales.

Pero también lo es que hay una campaña de acoso y derribo contra la alcaldesa Manuela Carmena, campaña que utiliza esta cuestión como un arma arrojadiza más. Y por ahí, como creyente y como teólogo, no paso. Me molestan las opiniones simplistas y el cinismo. No se pueden sacar las cosas de quicio, ni utilizar bastardamente las creencias religiosas de buena parte de los españoles. El tradicional belén se montó en, al menos, tres sedes oficiales del ayuntamiento de Madrid; y no sería la primera vez que una mujer hace de rey mago. En cambio, debería ponerse el énfasis en la cena de Nochebuena para más de 200 personas sin hogar que se celebró en la sede del ayuntamiento madrileño, organizada por Mensajeros de la Paz, en la que estuvieron presentes la alcaldesa, el padre Ángel y monseñor Osoro. En este gesto sí que veo el espíritu de la Navidad. Lo demás son tonterías.