Un año más

OPINIÓN

07 dic 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

D esde que la ONU declarase en 1992 el 3 de diciembre como el Día Internacional de las Personas con Discapacidad muchas cosas han cambiado en la atención, respeto y consideración social de estas personas. Soy un testigo privilegiado de ello: en junio defendí mi tesina de licenciatura sobre Ética y discapacidad intelectual. Es mucho, muchísimo, lo que en todos estos años he recibido de las personas con discapacidad, de sus familias, de los profesionales y voluntarios que les brindan apoyo. Mi vida no sería la misma sin su poderoso estímulo de superación, su optimismo (ver siempre la botella medio llena y nunca medio vacía) y su calidez. No tengo más que dar gracias a Dios por tanto bien recibido a través de ellas. Pero aunque es mucho lo conseguido, no cabe duda que aún hay mucho por conquistar. Entre otras razones, porque el panorama de las personas con discapacidad es bien distinto según el país en el que vivan. Por eso sigue siendo necesario celebrar esta efeméride, para sensibilizar conciencias y movilizar recursos. Este año lo celebramos bajo el lema «La inclusión importa: acceso y empoderamiento para personas con todo tipo de capacidad». Ojalá entendamos de verdad, con la cabeza y con el corazón, que así ganamos todos.