Coger el rábano por las hojas

Juan Gestal A DEBATE

OPINIÓN

Las enfermedades, lo sabemos muy bien los médicos, no tienen una única causa, ni siquiera las enfermedades infecciosas, ya que entre las muchas causas componentes de una causa suficiente hay una, el microorganismo, que llamamos necesaria, pues siempre tiene que estar presente formando parte de la causa suficiente para que se produzca el efecto. Y al igual que en las enfermedades, todo en la vida tiene generalmente multicausalidad, y el peso específico de cada causa componente dentro de una causa suficiente a veces puede ser engañoso, cogiendo el rábano por las hojas.

Algo así es lo que está sucediendo en este momento en Vigo con la puesta en funcionamiento del nuevo Hospital Álvaro Cunqueiro. Estamos escuchando infinidad de críticas sobre el modelo de financiación utilizado para su construcción que, como todo en la vida, tiene sus ventajas y sus inconvenientes, e incluso otras poniendo en duda su seguridad para los pacientes.

El hospital, por la información que tengo de él, es un magnífico hospital, sin duda el más moderno de Galicia, y en su arranque, como en el de toda obra nueva, siempre aparecen algunos problemas (aquí falta un grifo, allí un enchufe...); el que haya construido una casa lo sabe bien, aunque a una escala infinitamente menor. Todos nos deberíamos sentir felices por su puesta en funcionamiento, que debería ser motivo de fiesta, pero no ha sido así por un conjunto de problemas, algunos reales y otros no, que en cualquier caso podían y debían haberse resuelto con anterioridad, pero no hubo voluntad de hacerlo y no se resolvieron, y hoy incluso tratan de acentuarse.

El hospital, las hojas, y las pequeñas dificultades que nos podamos encontrar en su puesta en funcionamiento no son el problema (el rábano). Este es más profundo: desencuentros; falta de confianza y de comunicación entre las Administraciones; dificultades en lugar de colaboración; disensiones donde debería haber consensos; informaciones encontradas con mensajes que confunden, que hicieron que su contrucción avanzase en desarmonía, y así se ha llegado a la situación actual, cuya solución precisa de mucha generosidad por ambas partes, para dar los pasos pertinentes que permitan generar consensos, mutua confianza y trabajar en la misma dirección. Lo que no es fácil ni algo que pueda lograrse de la noche a la mañana. Llevará tiempo, pero no deben regatearse esfuerzos y trabajo en ese sentido.

Estas son las causas componentes del problema, no los aspergillus ni las obras, ni el modelo de financiación, que hay que explicar bien a la población. El hospital de Vigo es un magnífico hospital, el mejor de Galicia, que cuenta con muy buenos profesionales y con un servicio de Medicina preventiva que está aplicando los protocolos pertinentes para garantizar en todo momento la bioseguridad del hospital.