La reina del bádminton

Ignacio Bermúdez de Castro
Ignacio Bermúdez de Castro PASOS SIN HUELLAS

OPINIÓN

18 ago 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

La onubense Carolina Marín se ha proclamado por segundo año consecutivo campeona del mundo de bádminton. En un deporte dominado por los asiáticos, es la primera europea que lo consigue. Un orgullo para el deporte español, y sobre todo un ejemplo para cierta parte de nuestros jóvenes que hacen del botellón su pasatiempo predilecto.

A sus 22 años, con un tesón y una fortaleza mental impropia de su edad, con absoluta certeza logrará que cientos de niños intenten emularla y se alejen del litro y medio de ron o de ginebra semanales que ya estaban esperándoles a la vuelta de la esquina. Chicos así son los que necesita la sociedad actual. Su contribución a una juventud más sana, que practique deportes y se aleje del alcohol y las drogas es, si cabe, todavía más importante que el éxito deportivo alcanzado por nuestra compatriota.

Carolina ha conseguido una proeza al alcance de muy pocos, pero también se debe sentir tremendamente orgullosa de la función social que ha llevado a cabo con su gesta: conseguir que miles de niños y adolescentes opten por no salir las noches de los fines de semanas con la única intención de machacarse el hígado debido a que su partido de bádminton les exige el máximo rendimiento. Ya se sabe. Noches de desenfreno, mañanas de ibuprofeno. Enhorabuena, campeona.