San Juan o la fuerza del sol

César Casal González
César Casal CORAZONADAS

OPINIÓN

21 jun 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

La noche más corta del año es siempre la más larga. En las playas de Riazor y el Orzán. Y en casi toda Galicia. En A Coruña se ha convertido en una fiesta internacional, pero para muchos ya lo era internacional en nuestros corazones. Un clásico de nuestro barrio. Pero hay hogueras de Tui a Ortegal. Cacharelas. Lumeiradas. Fogueiras. Lo importante es tener cuidado y hacer una buena hoguera para saltarla y que se cumplan los deseos. Ritos, hay un millón. Las nueve olas que hay que saltar en A Lanzada para la fertilidad. Las nueve veces, varía según el sitio, que hay que saltar la hoguera para cumplir lo que se pìde. Las hierbas de san Juan a remojo en la ventana y con las que hay que lavarse la cara por la mañana. El papel que hay que doblar y quemar con un deseo escrito muy fuerte en su interior para que se haga realidad. Etcétera. Pero volvamos al fuego. ¿Por qué hacer una hoguera? No es solo para quemar el meigallo, para incinerar el mal de ojo y a las brujas. Para que los estudiantes quemen los folios de los apuntes. No. La hoguera se hace para darle fuerza al sol. Aunque parezca increíble, porque justo empieza el verano, el 23 de junio viene siendo en el hemisferio norte la noche más corta y el día más largo (no solo por la resaca). De ahí que se hagan hogueras para ayudar al sol. Para sumar luz al astro rey que empezará, desde ese día, su lento declive hasta el otoño y, más tarde, el solsticio de invierno. Candela para celebrar que despega el verano, aunque el mes con más luz fue, como siempre, junio. Luego lo que llegará es más calor. Fuego para que los sueños ardan como las estrellas en un cielo sin nubes. A disfrutar.