Eclipsados

Luís Pousa Rodríguez
Luís Pousa FARRAPOS DE GAITA

OPINIÓN

21 mar 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

Los antiguos, aquellos señores que construyeron anfiteatros para que ahora podamos jugar al pádel a nuestras anchas, le tenían pánico a los eclipses. No les entraba en la sesera que se hiciese de noche en pleno día y organizaban sacrificios y hecatombes para aplacar la ira de los dioses y de las tinieblas. A los antiguos les mosqueaba lo de la noche en medio del día porque venían de Demóstenes y Marco Aurelio. Si tuviesen tele y pusiesen una rueda de prensa de Montoro entenderían que el eclipse es lo más natural del mundo y que basta con encender un político para que se apaguen todas las luces (incluso la lucecita del encefalograma que hace pi). Comprenderían que de Pericles hemos llegado a Varufakis y de Adriano a Montoro y que, justamente por eso, ya no nos dan ningún miedo los eclipses, sino los telediarios.