Escándalo


Un auténtico desprestigio para las Fuerzas Armadas el episodio de acoso laboral y sexual sufrido por una capitana del Ejército de Tierra por parte de un coronel. Para aquellos que piensen que la cosa no fue para tanto, me remito a la inusual sentencia condenatoria dictada por el Tribunal Militar Central. Dos años y diez meses de prisión por abuso de autoridad, que es así como se le llama en el Ejército a las miradas lascivas, insinuaciones y tocamientos sufridos por la oficial. Ella, tras estar sometida largo tiempo a tratamiento psiquiátrico, ha decidido dejar el Ejército, pues de sobra sabía que su carrera estaba más que truncada. Mientras que el coronel, una vez cumplida su condena, se reincorporará al destino que le encomienden sus superiores. Esos superiores que tan corporativistas se mostraron ante su compañero de armas. Y ese es el problema. Que a ella no la consideraban como tal, a pesar de haber quedado más que claro la brillantez de su hoja de servicios. Es mujer, y a determinados militares no acaba de gustarles tener a una capitana como colega de profesión. Machismo puro y duro. Creí que los ejércitos se habían modernizado, pero a los hechos me remito a la hora de afirmar que algunos mandos, seguro que pocos, estarían más cómodos a las órdenes del general Franco.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
99 votos

Escándalo