Grecia intervenida

Gonzalo Parente VENTANA AL MUNDO

OPINIÓN

L as elecciones de Grecia han suscitado un interés mundial extraordinario, y ello podría ser por el valor estratégico de esta pequeña nación. Sus condiciones históricas, culturales, económicas y militares hacen de Grecia un país que, a pesar de su tamaño, es tenido en cuenta en los asuntos internacionales. ¿Por qué? Históricamente destaca por haber sido el bastión del cristianismo (ortodoxo) frente al islam. Situada en la orilla occidental del mar Egeo, que comparte con Turquía, Grecia estuvo ocupada por los turcos hasta 1821, cuando fue liberada por una expedición de rusos, ingleses y franceses. Así, con sus 1.400 islas, frente al continente asiático y con una enorme costa de 13.700 kilómetros, es una nación marítima importante, por su comercio y marina mercante (la cuarta del mundo).

Presumen de ser los artífices de la democracia, que se refleja en sus filósofos de la antigüedad. Su valor geoestratégico es importante para la defensa occidental, ya que domina, junto con Turquía, el estrecho de los Dardanelos, de comunicación con el mar Negro. Económicamente es también importante, pues asombra que un país poco industrializado tenga una renta per cápita un poco menor que España e Italia, y muy superior a la de Portugal, con una población parecida, de 11 millones. La economía de Grecia se basa en el turismo (15,5 %) y en el comercio marítimo (15 %). Desde el punto de vista de la defensa, Grecia es fundamental para la OTAN, que dispone de varias bases militares para la defensa del Mediterráneo occidental. Vemos así que Grecia, a pesar de ser un país pequeño, está considerada entre los países occidentales. Ellos lo saben y juegan sus bazas estratégicas a su conveniencia, tal como creo que, a pesar de todo, va a hacer el nuevo primer ministro, Alexis Tsipras.