Pobreza y exclusión suelen identificarse con nevera vacía y vivienda precaria. Pero es también no poder ir al médico o seguir un tratamiento. La salud va a ser el problema principal de los excluidos, se deduce del Informe sobre exclusión y desarrollo social en Galicia, de la Fundación Foessa. La exclusión en salud afecta ya al 14 % de los gallegos. Un 6 % de los hogares con enfermos no han usado los servicios sanitarios en un año y un 8,6 % han dejado de comprar medicinas o seguir tratamientos por problemas económicos. La exclusión en Galicia está por debajo de la media, pero crece con más rapidez. El eficaz colchón amortiguador de familia, amigos o vecinos empieza a dar síntomas de agotamiento. Los que pregonan que España deja atrás la crisis deben aclarar si sus medidas son para todos o a cuántos están dispuestos a dejar al borde del camino.