Así, peor

OPINIÓN

02 dic 2014 . Actualizado a las 18:19 h.

¿Por qué todo parece ya escrito y hace tanto tiempo? No había ni campos de fútbol como hoy los conocemos cuando un autor de cuyo nombre no quiero acordarme puso sobre papel con tinta y pluma: «La violencia es un golpe a la razón». Tampoco hace falta ser Jean Jaurés para saber que «la violencia solo debilita». Y trae conflicto. Ni que un arma es un problema para quien la exhibe. Ni que un insulto es el peor argumento. Las imágenes de la agresión a un cámara de televisión, que estaba haciendo su trabajo, en el tanatorio de Madrid solo acentúa que, de forma lamentable, esta vez el problema no se va a esfumar solo con declaraciones sentidas, reuniones y palabras huecas. Muchos profesionales tienen que hacer su trabajo. Los que gobiernan, poner los medios para que los policías trabajen. Los directivos del fútbol, decidir con valentía que los radicales no tienen nada que ver con el balón. Los periodistas, seguir informando sin miedo a que, como siempre, se señale al mensajero. Hay que frenar una violencia que solo anuncia más violencia. O los lamentos volverán. Y los jugadores tienen que hablar. Sobre todo las estrellas. Deben utilizar el fulgor y los millones de personas que les siguen para decir bien alto y claro que la ruta no es la de las amenazas, los insultos, las pintadas, los golpes, los palos o las quedadas para palizas. Que el fútbol es para disfrutar. Como el tenis, el tute, el ajedrez o ir a la playa a pasear cometas.