Las células madre tumorales, responsables del origen del cáncer y de la resistencia a las quimioterapias tradicionales, tienen una propiedad conocida como fluorescencia, según el descubrimiento de la bióloga viguesa Ana Miranda, publicado en Nature Methods (La Voz, 30-9). La fluorescencia constituye así un marcador específico de las células madre cancerígenas, ya que pueden ser identificadas, aisladas y tratadas. La luminiscencia es el fenómeno que se produce en algunas sustancias que reciben una radiación (generalmente no visible, por ejemplo UV) o un chorro de partículas y la transforman en luz visible. La luminiscencia se llama fluorescencia cuando el tiempo de respuesta entre la recepción del estímulo y la emisión de luz es muy corto (prácticamente instantáneo). La aplicación práctica más conocida de la fluorescencia son los tubos fluorescentes y las bombillas de bajo consumo.