El show

César Casal González
César Casal CORAZONADAS

OPINIÓN

05 sep 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Las palabras evolucionan. Antes todo el mundo tenía claro lo que era un show. Un espectáculo, vamos. Hoy la velocidad de los términos parpadea como los ojos después de tres noches sin dormir en Las Vegas. En la nueva terminología, lo que hicieron Pablo Iglesias y Esperanza Aguirre en su careo televisivo sería un epic win (un triunfo épico destrozando las audiencias, y que todavía sigue batiendo récords en esa memoria gigantesca de Internet). Fue media hora de charla telefónica televisada, con momentos increíbles, que demuestran que se avecina una temporada política sin precedentes en el sismógrafo de la risa. Pablo Iglesias el Búfalo Bill en joven de la nueva política, se enfrentaba a Esperanza Aguirre, tan lista como el muchacho y poderosa dama del ancient regimen. Él estaba en el plató y ella entraba por teléfono. Ella le decía: «Repita conmigo don Pablo, los de ETA son unos asesinos». Y don Pablo le contestaba: «A mí no me toma la lección nadie» para huir de repetir la frase con la que le tentaba Esperanza. Don Pablo, así le llamó ella todo el rato, se la devolvió cuando le dijo «por cierto, como entra por teléfono, señora Aguirre, no estará usted conduciendo y hablando por el móvil, como sé que tiene problemas con los agentes». Una pareja de hábiles, pero y ¿las ideas? ¡Qué más dan las ideas, si en este país lo que funciona es el show!