21 ago 2014 . Actualizado a las 07:00 h.
Regresiva, golpe de mano, pucherazo. El PP ha logrado unir a la oposición contra otra de sus medidas: la elección directa de alcaldes. Los populares aducen que gobernaría el mejor y se evitarían los chanchullos en los despachos. Pero la reforma tiene tanto peso que sería un suicidio aprobarla unilateralmente. Es necesario el consenso... porque si sale mal, ¿quién paga las consecuencias? ¿El partido o el ciudadano?