En el Consejo de Seguridad

Ignacio Bermúdez de Castro
Ignacio Bermúdez de Castro PASOS SIN HUELLAS

OPINIÓN

Indudablemente, a la marca España en el exterior le vendría de perlas que nuestro país lograra un puesto en el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas para el bienio 2015-2016. No es mala cosa estar cerca de los que cortan el bacalao a nivel internacional, pero que nadie piense que nuestro papel pasaría a ser algo más que testimonial. A criterio de este columnista, la forma de constituirse este Consejo es absolutamente anacrónica.

Su composición es de quince miembros, de los cuales tan solo cinco son permanentes, lo que lleva implícito su derecho de veto sobre posibles propuestas de otros Estados. Esto último responde al llamado principio de unidad de las potencias, unas potencias vencedoras en la Segunda Guerra Mundial. ¿No iría siendo hora de que la ONU fuera cambiando su modus operandi? Han transcurrido casi setenta años desde su constitución, y está integrada por 193 Estados soberanos, por lo que, en la práctica, de poco vale lo que opinen los 188 restantes, si Francia, Rusia, Reino Unido, Estados Unidos o China les ponen la zancadilla. Vivimos en un mundo donde la posibilidad de otro conflicto a nivel global es más que remota, pese a las últimas andanzas de los Putin y Kim Jong-il de turno, por lo cual los cinco miembros permanentes, y su derecho de veto, debieran ser historia.