Los cansados

César Casal González
César Casal CORAZONADAS

OPINIÓN

El italiano Michelle Serra, que viene del periodismo, ha escrito una novela (un alegato) sobre el difícil oficio de ser padre, sobre todo cuando tu hijo entra en esa edad en la que se confunde con el sofá del salón o con la cama de su cuarto. Sabes que lo quieres. Sabes que lo sigues queriendo mucho, pero no reconoces a aquel niño adorable en el gigante que ya te supera en altura y en peso. Serra reflexiona en esta pequeña obra (casi una carta abierta) sobre lo difícil que es comunicarse con alguien que casi no habla. Solo emite sonidos cortos y guturales. Alguien que parece totalmente cansado antes de empezar. Cierto es que hoy en día ponerse en marcha para los jóvenes es sinónimo de hacer las maletas, de irse a otro país, porque en el que estás, directamente no hay trabajo. Ni decente ni casi indecente. Tu hijo ya es ese ser que viste extraño, al que le brillan siempre los ojos (sobre todo por las pantallas de los ordenadores y los móviles) y del que apenas sabes nada. Tremenda la escena en la que le para en la calle, al padre, el tatuador de su hijo. Son los extraños los que te dan detalles de quién es el hombretón que tienes en casa. Esos chicos que se comunican mucho más con los que están lejos a través de las redes sociales que con los que tienen a mano, a los que pueden tocar y darles incluso una caricia. Michelle Serra cuenta el abismo que se abre entre el padre que decidió no ser autoritario y ser padre colega y su hijo, cuando este crece y lo último que desea es tener a su padre como colega.