06 ago 2014 . Actualizado a las 07:00 h.
Tremendo golpe para el naval ferrolano. El no de Bruselas a la construcción del dique flotante es el tiro de gracia a un pueblo que no ha hecho más que recibir palos en los últimos años. Ferrol se desangra con la caída del Naval y ve como su futuro se torna oscuro. Y llegados hasta aquí, habría que preguntarse si realmente se hizo todo lo que se pudo por salvar a Ferrolterra de la desesperanza.