La prórroga de Magrelli

César Casal González
César Casal CORAZONADAS

OPINIÓN

Después de la sobredosis de mundial, nada como leer estos textos mínimos de Valerio Magrelli sobre fútbol para desengancharse con suavidad. El poeta italiano escribe noventa pequeñas narraciones (casi poemas o sin el casi) sobre todo lo que gira con el balón. Noventa, por cada minuto que dura un encuentro. Publica uno de esos pequeños sellos que saben hacer las cosas, Xordica. El libro es una delicia. Mezcla reflexión con acción. Mezcla momentos míticos que los apasionados del balón hemos vivido como jugadores y como espectadores. Los partidos sin tiempo con amigos en un parque. Ese dramático momento en el que tu hijo te comunica que es hincha de un equipo distinto al tuyo. Lo lindo que es golpear el poste cuando entrenas tiros. Lo raro que es ver a un jugador que fue un ídolo muchos años después, de taquillero, vendiendo las entradas. Hay curiosidades. Pero hay fútbol empapado con gotas de lírica que es difícil que dejen indiferente a alguien. Está la Pay Sation que el padre no es capaz de comprender. Están los futbolines y el café pegado al estadio donde juega el equipo de tu calle. La aproximación a la felicidad cuando de niño pasas una tarde peloteando contra una pared para mejorar tu control del balón. Un libro que habla de los dandis del fútbol, condenados muchas veces al banquillo y a salir los últimos cinco minutos para ganar un partido con un golpe de tacón. El fútbol desnudo como un pentagrama en el que silba el viento de un tiro a puerta.