Exijo un trial by combat

Tamara Montero
Tamara Montero CUATRO VERDADES

OPINIÓN

Me ha dado la declaración a devolver. Encantada de la vida con este hecho. Pero resulta que el mismo día que me comunican que he estado pagando de más al Estado, vi el maravilloso spot de la Agencia Tributaria que reza «Lo que defraudas tú lo pagamos todos. Gobierno de España». Me encendí. Tanto o más que Tyrion Lannister. Porque un Lannister -y una Montero- siempre paga sus deudas. No como los señores que hacían festivales de sobres a gogó, y que según unos papeles que andan rulando por el mundo le llegaban a unos señores que, fíjate tú, eran del Gobierno de España. Así que, amigos, yo exijo un trial by combat -en traducido, juicio por combate- al ministro de Hacienda. Exijo un trial by combat porque a partir del 2015 la declaración me va a dar a pagar fijo, ya que el alquiler que pago con el sudor de mi frente dejará de desgravar, mientras hay personitas en Madrid, con casa en Madrid, que cobran dietas por alojamiento del Congreso. Exijo un trial by combat porque lo que faltaba era que las indemnizaciones por despido que dan para pipas solo si las juntas con otros dos compis de la cola del paro pasarán a tributar. Exijo un trial by combat porque el amigo Montoro, mandamás de Hacienda, tiene un fondo de pensiones vinculado a una Sicav. Exijo que aquí todos paguen sus deudas. Como los Lannister.