La gran perrencha

Fernanda Tabarés
Fernanda Tabarés OTRAS LETRAS

OPINIÓN

España vive en un consistente estado de cabreo cuya intensidad resulta atronadora para todos excepto para nuestros dirigentes. Esta sordera institucional resulta incomprensible; sólo una patología severa o una displicencia suicida pueden explicar que permanezcan ajenos a los alaridos con los que los ciudadanos están manifestando un rebote colectivo que no tiene tanto que ver con la crisis y sus miserias cuanto con la torpeza con la que se ha encarado.

España vive en un consistente estado de perrencha general. Se nos puede ver, zapateados en el suelo, braceando y gritando, en plena rabieta histórica mientras nuestros padres juegan al mus. Como no llamen a súper nany este berrinche acaba mal. Seremos jovencitos desestructurados que maltratan a sus desconcertados progenitores.

Seremos egoístas y pasotas, inseguros y recelosos. El voto a Podemos es el voto de los perrenchudos, de todos esos que salen en las encuestas del CIS, de los cientos de miles de antisistema acuñados por la frustración y la perplejidad. ¿Qué pensaban todos esos gurús, que la indignación solo era una realidad demoscópica? ¿Cómo pueden esos gurús despachar esta quiebra con un infantil ¡frikis!?

Es difícil aventurar en qué acabará Podemos. Depende de los movimientos que den, pero sobre todo depende de la inteligencia, de la sensibilidad y de la capacidad de reacción de eso que Iglesias llama casta y que el ciudadano identifica a la perfección. Se habla estos días, otra vez, de que Hitler ganó unas elecciones.

Pero se habla poco de que esa victoria la cocinó la torpeza suicida y egoísta de los partidos convencionales. Cría cuervos y te sacarán los ojos.