El increíble Schindler español

César Casal González
César Casal CORAZONADAS

OPINIÓN

21 may 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

La historia deja migajas sorprendentes. A veces no hay como husmear en el pasado para quedarnos con la boca abierta. Así sucede en el ameno libro que ha escrito Jorge Díaz, titulado Cartas a Palacio. ¿Se imaginan ustedes al rey Alfonso XIII como una versión anterior al Schindler que Spielberg llevó a la gran pantalla? Pues así fue. Alfonso XIII, conmovido por una carta de una niña francesa, decide montar, pagando de su bolsillo, la oficina Pro-Cautivos. España se aprovecha de su neutralidad en la Gran Guerra para que un grupo heterogéneo de funcionarios se dediquen a mediar ante los países en guerra para lograr repatriaciones y atención a heridos. Este despacho de valientes estuvo abierto hasta 1921. 54 empleados, 58 agregados militares y 300 diplomáticos colaboraron para dar salida a las peticiones de ayuda de 200.000 prisioneros. Lograron repatriar a 70.000 civiles y a 21.000 soldados heridos. El dinero para esta factura ascendió a 1.800.000 pesetas de las época. Jorge Díaz, creador de la serie de éxito Hospital Central, nos sorprende ahora novelando este pasado tan alucinante. Todas las vidas están llenas de claros y sombras.