La frase la escuchas en una entrevista y es de las que te dejan casi paralizado. «Hay enfermos que eligen entre comprar fármacos o alimentos frescos». Así de brutal es la sentencia. ¿Es este el lugar al que hemos llegado por el temporal de la crisis? ¿Así de recortados nos hemos quedado en esta Europa que presumía de servicios sociales y de bienestar? ¿No creen que más que una frase parece el inicio de un desastre? Y encima la frase, la repito, para que no la olviden, «hay enfermos que eligen entre comprar fármacos y alimentos frescos», quien la pronuncia es Isabel Oriol. E Isabel Oriol es la presidenta de la Asociación Española contra el Cáncer. Traducción: sabe muy bien de lo que habla. Se refería a los fármacos que algunos enfermos tienen que tomar a mayores de su tratamiento del cáncer y que están sujetos a copago. La Asociación Española contra el Cáncer intenta ayudarles, gestionarles subsidios para que, en un momento tan complicado de sus vidas, no les falte la medicina ni la comida que necesitan. Pero no se pueden leer estas sentencias sin pensar que hemos cruzado una línea roja que jamás tenías que haber pasado. ¿No nos estaremos precipitando hacia un precipicio?