El 25 de abril y los capitanes de la dignidad


Cuando se van a cumplir cuarenta años de la revolución portuguesa resumo aquí, de manera telegráfica, los principales argumentos que pueden leerse en el comunicado del pasado año de la Asociación 25 de Abril. Una asociación impulsada por aquellos que fueran capitanes del Ejército portugués en 1974, protagonistas determinantes de la caída de la dictadura en aquel país. Jóvenes capitanes entonces y hoy maduros ciudadanos que no fueron ni -como se verá- son conformistas con la situación de su país.

Sostienen que en vez del progreso, el bienestar y la justicia social nos hemos visto atrapados por nuevos tiranos que nos roban el bienestar, el trabajo o la soberanía nacional y que nos ofrecen una sociedad donde la única esperanza está en la emigración. Se manifiestan contra los que se apoderaron del poder y lo utilizan en beneficio propio, contra los que se vendieron al capital financiero y aceptan ser capataces de su propio pueblo. Contra todos los (gobernantes, diputados, sindicatos, oposición) que se revelan incapaces de encontrar soluciones contra la crisis actual, una crisis que está teniendo en su país una singular gravedad.

Reclaman depurar todos los procesos fraudulentos y corruptos (por millones de euros) que alcanzan a sectores de la economía y las finanzas, salpicando a muy distintos estamentos políticos del Estado. Evitar la impunidad jurídica y legal de muchas de esas prácticas, para lo que la Justicia debe ser firme, eficaz, rápida. Se manifiestan con indignación frente al descrédito de muchos representantes políticos, la creciente desconfianza social y el desprestigio del país. Para ellos la democracia no puede convertirse en una concesión de patente de pillaje para enriquecerse durante cuatro años; debieran ser expulsados de cualquier organización aquellos que hayan participado en prácticas corruptas.

Porque sin la confianza y la lealtad de los ciudadanos en sus representantes, la legitimidad y solidez de la democracia se pone en peligro. El Estado de derecho cae así en manos de una casta para la que lo prioritario son sus propios intereses y no el bienestar social. Se ponen así los cimientos de una involución totalitaria, de Gobiernos tutelados o de salvadores de la patria. Opinan que si bien el pacto social y democrático que recoge una Constitución es el mejor sistema de gobierno, no debe ser vendido ni puesto al servicio del capital financiero. No debe caer en manos de unos nuevos tiranos que enfrentan a unos pueblos con otros, a unos ciudadanos con otros. Hasta aquí mi resumen. Espero -al menos- haber despertado en quien haya llegado hasta aquí interés en la lectura del esperado comunicado anual de esta prestigiosa asociación para este 2014. Un mensaje anual que se difundirá este viernes 25 de abril en su página de Internet y que creo debiera tener casi tanto interés para la ciudadanía española como para la portuguesa.

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