Cuatro tipos humanos

César Casal González
César Casal CORAZONADAS

OPINIÓN

Nada es blanco y negro. Existe toda la gama de grises e infinidad de colores para definirnos. Pero leemos en un libro una división de los seres humanos que es un resumen excelente. Dice el libro que la filosofía no es más que aprender a morir. No sé. Y añade que hombres y mujeres nos dividimos en cuatro: corredores (competitivos, racionales), amantes (románticos, emocionales), torturados (pitufo gruñón) y ociosos (vagos redomados, expertos en ingeniería vacacional -libran todos los puentes-). El corredor es el que está en el mundo para competir. Su motor es competir. El amante es el que se mueve por amor. El amor es la excusa. Solo existe el corazón. Está el torturado, que le pase lo que le pase ve todo medio vacío o incluso la botella a punto de romperse y hacerse pedazos él también. Y está el ocioso, el que trata de hacer siempre lo menos posible. Lo justo para huir de la amenaza del cansancio. Dice un amigo que el ser humano apenas cambia. Que cumplimos años, pero que la esencia de nuestro carácter siempre está ahí. Y no le falta razón. Piensen en el colegio, en aquellos chavales que fueron. Allí ya estaban los que se dejaban la vida por competir, los que se la dejaban por amar, los que estaban siempre contra todo y enfadados y los que solo aspiraban a columpiarse en una hamaca. Claro que hay matices y que existen las mezclas. Pero la marca de agua está ahí.