07 ene 2014 . Actualizado a las 07:00 h.
La monarquía sufre un nuevo revés. Por un lado, la imagen dada por el jefe del Estado en la Pascua Militar, con claros síntomas de cansancio. Por otro, la previsible imputación de la infanta. Si el 2013 fue un año negro para el monarca y su familia, el 2014 empieza en la misma línea. Por el bien del rey, de su familia y de España, va siendo hora de que todas las situaciones que afectan al monarca se vayan solucionando.