Las últimas decisiones del Gobierno y las respuestas de la oposición han provocado unas explicaciones singulares. Por ejemplo, cuando se planteó la necesidad de subir el recibo de la luz, en el Partido Popular acudieron en auxilio del ministro Soria y su equipo con el argumento más socorrido ante cualquier dificultad: la culpa es de Rodríguez Zapatero. Podrá parecer increíble, pero está escrito en la cuenta de Twitter del PP: «Todos los españoles tenemos que pagar la mala gestión del PSOE». No fue una originalidad del funcionario encargado de esa cuenta. De hecho, el propio ministro ya citado, José Manuel Soria, había achacado las dificultades del mercado eléctrico a las deficientes previsiones que hizo el Gobierno socialista sobre la evolución del producto interior bruto.
No sabe el Gobierno del Partido Popular el chollo que tiene con su antecesor. Hay quien sostiene que ha sido el peor Gobierno de la democracia y Zapatero el peor presidente, pero la atribución de culpas por parte de los gobernantes actuales vale para todo. Valió para hacer a los socialistas responsables de los niveles de paro alcanzados durante la gestión de ZP, pero también durante los dos años siguientes. Valió para tener un culpable del nivel educativo de los jóvenes de hoy y para blandir la última intromisión de Europa en las cuentas del fútbol español. Pero, francamente, donde este cronista no esperaba encontrar el fantasma del PSOE es en la explicación dada a la oposición de Rubalcaba a la reforma de la ley de aborto. Tomen nota, porque es de antología: según el portavoz adjunto del PP en el Congreso, Rafael Hernando, la actitud crítica de los socialistas se debe a que quieren ocultar los avances en la recuperación económica.
Supongo que el razonamiento es este: como la recuperación será un éxito de Rajoy, hagamos que los ciudadanos no la perciban y tápese ese feliz resultado con la hojarasca del aborto. Y ahí viene también la situación heredada: según Hernando, el PSOE hizo su propia ley del aborto para ocultar la crisis económica. ¿Quién dijo que la economía no marca la agenda de este país? Marca la agenda, las creencias, los principios éticos y el contenido de las leyes más ideológicas. Según el elemental discurso del que Hernando es portavoz, los socialistas aceptarían la ley Gallardón si no hubiera perspectivas de salida de la crisis. Es más: si Zapatero no tuviera una crisis económica que ocultar, no se metería a cambiar la ley del aborto. No parece un discurso de mucha riqueza doctrinal. Y añado: si el PP carece de mejores argumentos para defenderse de las críticas, no está en su mejor etapa creativa. Solo le falta decir que la ciclogénesis de hoy también es culpa de ZP.