Sangre fácil

Luís Pousa Rodríguez
Luís Pousa FARRAPOS DE GAITA

OPINIÓN

Las largas exequias fúnebres de Mandela, que hoy rematan, han demostrado que habitamos ya sin complejo alguno en un inmenso show planetario, alimentado por un chisporroteo de gracietas y chascarrillos, donde la sangre fácil de la broma ha suplantado sin rubor alguno a lo que un día fue la cruda información basada en los hechos. Porque del homenaje de los terrícolas a un gigante que plantó cara al terror racista lo que ha quedado para la memoria globalizada son los morros que Michelle Obama le puso a su marido por hacer el parvo con Cameron y la primera ministra danesa, y la actuación estelar de un intérprete de signos esquizofrénico que tradujo los engolados discursos a un lenguaje inexistente. Para qué queremos realidad si tenemos entretenimiento.