Piensas en Alemania y te sale una cadena de montaje. Piensas en Grecia y te salen unas ruinas. Piensas en Suiza y te aparece un reloj. Piensas en España y te sale el paro. Los tópicos están ahí. Son una manera de mirar. Pero siempre hay tiempo para cambiar el paso, para elegir soluciones en vez de conflictos. Las biografías de las países, como las de las personas, se escriben día a día. Por la mañana, temprano. Por la noche, de madrugada. El esfuerzo es el camino. La victoria, como dice la frase, está en la planificación. Todo se puede modificar. Piensas en Alemania y te sale la cerveza. Piensas en Suiza y te sale el frío tremendo que hiela hasta los rincones. Piensas en Grecia y te sale la filosofía, la luz maravillosa de las islas. Piensas en España y te sale la creatividad, el talento, la sorpresa, la seducción. Nunca es tarde. Los alemanes le dieron en septiembre un triunfo histórico a Angela Merkel. Pero Europa no es solo Alemania. O no debería ser solo Alemania. España, Grecia, Francia, todos tenemos mucho que decir y que decidir. Piensa en Europa y que no te salga el fracaso, la desidia, el abandono de las ideas, la desunión europea. La ruta no está ahí. El trazado del futuro es otro.