La eterna educación


Hablan de los recortes en educación como quien habla del partido del domingo. Conselleiros y ministros del ramo justifican lo injustificable. Lo hacen estos y lo han hecho otros. Lo harán los que les sucedan. El ministro Wert destaca entre esta tropa de dirigentes políticos porque cuando habla, lo hace a mandíbula batiente, algo que tiene su mérito si de lo que se habla es de recortes propios de una posguerra, en ayudas a libros de texto, en becas, en transporte escolar, en comedores. Solo ellos saben qué futuro quieren para las nuevas generaciones de españoles. Probablemente que callen, que no molesten, que no mareen. Que todo siga igual, pues casi todos ellos, con nulo conocimiento de idiomas o de historia de España, ya tienen su futuro atado y bien atado. El suyo y el de sus hijos. Y el de los hijos de sus hijos. Y así, hasta el infinito, y mucho más...

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
16 votos

La eterna educación