Quizá Rubalcaba les está prestando demasiada atención a unos malos asesores que insisten en que ahora lo mejor que puede hacer el PSOE es concentrar todo su discurso en (o contra) Rajoy por el caso Bárcenas, como si los demás asuntos no existiesen. Creo que los socialistas pueden pagar cara esta dedicación exclusiva, porque podría llevar a los ciudadanos a convencerse de que nuestros políticos no se ocupan de los problemas de España sino solo de aquellos que pueden llevarlos al poder. Así, mientras el PSOE y el PP se sacuden la badana y se desangran en las encuestas, crecen IU (o Izquierda Plural) y UPyD, que sacan gran tajada de esa lucha electoralmente fratricida.
Tal vez me equivoque, pero percibo algo ciego y reprobable en este proceso. Porque si hay un discurso fuera de la realidad, es del señor Cayo Lara y su cohorte de indignados sin soluciones realistas. O el de UPyD, desperdigado y pseudoalternativo de la nada. Pero al parecer esto no le preocupa al PP ni al PSOE, puesto que cada uno de ellos solo tiene ojos para su adversario. De hecho, temo que ya se han resignado al final de un bipartidismo en el que muchos ciudadanos teníamos cifrada nuestra esperanza de buena gobernanza. Vistas las maravillas de Gobiernos multipartitos en otros países, solo queda lamentar el espectáculo actual y el que se avecina. Porque no nos lo merecemos.
«Lo de Bárcenas es muy grave», me dice un lector muy empeñado en que no se desvíe la atención hacia otros temas. Y yo le respondo que tiene razón y que «lo de Bárcenas es muy grave», pero que no solo del caso Bárcenas (que no es el Watergate, por cierto) puede vivir nuestra política. Salvo si lo que queremos es llegar cuanto antes a ese futuro multipartito, inestable y fugaz, que yo rechazo de antemano.
Está bien que nada de lo que dice IU sea reprobado por populares o socialistas. Está bien que Rosa Díez suelte lo que quiera -y lo cambie cuando le dé la gana- sin que el PP y el PSOE se alteren o lo tomen en consideración. Yo no lo entiendo, porque IU y UPyD suben en las encuestas, pero si al PP y al PSOE les vale así, que sigan con sus orejeras. Algunos seguiremos defendiendo un bipartidismo de fuerzas moderadas. Eso que lideraban el PP y el PSOE.