Feijoo debe dejar de amenazar con llevar a la oposición ante la Justicia y hacerlo de una vez por todas. Motivos no le faltan. Tanto Beiras como Pachi Vázquez y Yolanda Díaz lo han acusado de cometer delitos, por lo que el presidente de la Xunta ha de mover ficha, tanto por él como por los gallegos que estamos hartos del todo vale en nuestra vida política. A juicio de este columnista, los citados han vulnerado el artículo 205 del Código Penal referente a que «es calumnia la imputación de un delito hecha con conocimiento de su falsedad o temerario desprecio hacia la verdad». Así como también han incurrido en el ilícito penal regulado en el artículo 208 del mismo texto legal, que recoge que «es injuria la acción o expresión que lesionan la dignidad de otra persona, menoscabando su fama o atentando contra su propia estimación». Que no confundan la libertad de expresión con esas frivolidades que han vomitado hasta ahora con total impunidad. Si la Justicia actuara y afeara su conducta, tal vez sería un estímulo para que los parlamentarios gallegos se pusieran a ver vídeos de aquellos diputados de la transición que, sin una voz más alta que otra, nos sacaron de una situación también harto complicada.