Un fracaso

Carlos Agulló Leal
Carlos Agulló EL CHAFLÁN

OPINIÓN

26 abr 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Dejémonos de dar vueltas. La nefasta política de avestruz que practicó Zapatero en relación con la crisis -y por lo tanto con el empleo- no puede seguir siendo pretexto para tratar de disfrazar un fracaso que supera ya los seis millones de parados. El anterior Gobierno tiene sus culpas, lo mismo que el anterior del anterior -que disfrutó la bonanza y fomentó crecimientos de artificio-, pero Rajoy, Báñez y todos cuantos se esfuerzan en explicar que las reformas -una soga al cuello, según se mire- empiezan a dar (buenos) frutos harían bien en empezar a pensar qué es lo que falla. Además de la herencia.

Un documentado e ilustrativo trabajo periodístico realizado por profesionales de La Voz en Portugal ha servido para conocer estos días adónde nos pueden llevar las políticas impuestas por la troika, ese club de prescriptores de recetas que matan con hambre las ganas de comer. Vale que la lógica de los mercados dicta que la espiral de gastar sin ingresar acaba con cualquiera en la ruina. Pero la lógica que se ha impuesto en los hogares de muchos ciudadanos (aquí seis millones, de acuerdo con el dato que nos asestaron ayer) indica que el ajuste y el recorte sin límite lleva a más paro y más pobreza.

¿A quién le sirve de consuelo que la prima de riesgo se haya desinflado hasta los 300 puntos? ¿De qué vale que el dinero se abarate? Desde luego no a las empresas que siguen teniendo cerrado el grifo del crédito. Ni a los trabajadores que se van a la calle porque los brotes verdes se han vuelto cardos... y ya veremos en el 2014. Con seis millones de parados es suicida pensar que ninguna otra política es posible.