23 abr 2013 . Actualizado a las 07:00 h.
Los acosadores se pasan de la raya. Niños y jóvenes que no pueden ir al colegio por temor a que los agredan, empleados de banca que tienen miedo a salir a la calle, políticos que sufren escraches en carne propia y en sus familias. La casuística es amplísima, y el carácter de los acosadores y los motivos que los mueven, también. El denominador común son las víctimas: ninguna se merece ser acosada.