Un tipo molesto

Ernesto Sánchez Pombo
Ernesto S. Pombo EL REINO DE LA LLUVIA

OPINIÓN

Ahora lo asfixiarán en flores, elogios, abrazos y cariños. Aunque no podrán disimular su satisfacción. Y puede que hasta le pidan que reconsidere la postura. Es lo habitual en estos casos en los que las navajas vuelan por las deslealtades y ansias de poder.

Méndez Ferrín ha sido molesto toda su vida. Su propia trayectoria de compromiso lo es para quienes alimentan y acreditan las catacumbas monárquicas mediáticas. Se vio con reticencia su llegada a la Academia, su postura ante el decreto del plurilingüismo, su firma de manifiestos, sus declaraciones, sus inflexibles posturas. Es incómodo para quienes exigen que cuanto sale de la calle Tabernas sea políticamente correcto. Que ni molesten, ni creen ampollas.

Pero Ferrín se empeñó en ser él mismo. Y en molestar, que es algo que está muy mal visto por los poderes y por quienes les hacen los coros. Nepotismos al margen, condenables sin disculpas, la decisión de Méndez Ferrín ha sido beneficiosa para todos. Gana la Academia, que se libra de batallas incomprensibles. Gana Ferrín, en serenidad. Ganan los desleales, que ya tienen lo que deseaban, el camino libre. Gana Galicia porque todos, todos, ganamos un escritor. Y un tipo entero y comprometido. Que es lo que importa.