Urdangarin, empobrecido

Ignacio Bermúdez de Castro
Ignacio Bermúdez de Castro PASOS SIN HUELLAS

OPINIÓN

Harto de tanta injusticia cometida contra su persona, Urdangarin cambia de estrategia y amenaza con ir al Constitucional para anular su caso. Se queja de que lo abocan a empobrecerse injustamente sin pararse a pensar que desde que se casó con la infanta Cristina se ha deslomado para sacar a su prole adelante. Sin ayuda alguna. El self-made man por antonomasia. Ni una sola llamada de la Casa Real para agradecer su gesto de comprar un palacio en Barcelona para que su mujer no notara mucho cambio. Estos Borbones siempre tan desagradecidos. Pero todo tiene un límite, y al exjugador y duque por poco tiempo, se le han hinchado las narices.

Mientras esto ocurre los españolitos asistimos atónitos a este esperpento que sorprendería al mismísimo Valle-Inclán. Deberían explicarle el significado de las palabras para que no se líe, pues lo veo confundido. Nadie lo está abocando a un empobrecimiento injusto, sino que con las diligencias practicadas por el juez instructor se está intentando precisamente lo contrario, que no es otra cosa que poner fin a su enriquecimiento injusto. Pequeño pero necesario matiz. La jurisprudencia recoge que «nadie puede enriquecerse torticeramente en daño de otro». Y en este caso los otros somos los contribuyentes.