02 ene 2013 . Actualizado a las 07:00 h.
E s imposible comenzar bien el año pensando que volverá a ser terrorífico. Las previsiones económicas no son buenas, es cierto. Galicia, advierten los expertos, se aproxima a su récord en número de parados, una evolución que obedece a la muerte de cientos de empresas. Pero ante este gélido panorama no parece lógico quedarse con las manos entrelazadas esperando a que acabe el 2013 y que, por fin, llegue el 2014. Hay que pelear y trabajar para cambiar las perspectivas económicas. Es preciso vigilar de cerca a políticos y legisladores para que no se vuelvan a equivocar con sus decisiones. En sus manos está el futuro de un país al que ahora le toca apostar por el optimismo.