Merkel y las elecciones

César Casal González
César Casal CORAZONADAS

OPINIÓN

También en Alemania los políticos saben que los ciudadanos votan con la mano en el bolsillo. El año que viene hay elecciones en el país centroeuropeo y la cercanía de las urnas ha hecho que Angela Merkel se haya decidido a revisar su irrenunciable objetivo de déficit cero. Ha aumento el gasto público en miles de millones de euros. ¿En qué? En mejorar las condiciones de muchos votantes. Ha subido las pensiones más bajas. Ha creado un subsidio de cien euros mensuales para las madres que tengan que cuidar bebés. Ha eliminado el copago de diez euros en el sistema de salud. ¿No les suena justo al revés de la música que se oye en el resto de Europa? El motivo no es otro que el examen de los votos. Los expertos dicen que hay partido en Alemania. La canciller tiene una intención de voto del cuarenta por ciento en las encuestas. Pero enfrente tiene al socialdemócrata Peer Steinbrück, que también está muy bien considerado, y que alcanza el treinta por ciento de las posibles papeletas. Y encima el socio de Merkel, los liberales del FDP, están muy a la baja. Del catorce por ciento de voto que lograron en el último proceso electoral a solo un cuatro por ciento que les dan los sondeos. Merkel sabe que tiene que jugar fuerte si quiere seguir al mando de Alemania, ¿de Europa?