La juventud no tiene quien le escriba

Xose Carlos Caneiro
Xosé Carlos Caneiro EL EQUILIBRISTA

OPINIÓN

Si tienes hijos, se te rompe el alma; si no los tienes, también. Porque cuando la gente se muere antes de tiempo, es nuestro tiempo quien pierde. Se nos borra el futuro. El jueves fue en Madrid. Pero es todos los fines de semana en los enjambres de nuestras carreteras. Jugamos a Janis Joplin y besamos la muerte; hacemos un cadáver bonito, pero llenamos de lágrimas cada poro de la tierra. La tierra se hartó de llanto. Conviene ponerle punto final a este cuento de misterio sin otro misterio que no sea el dolor.

La juventud no tiene quien le escriba. Se muere por la negligencia de quien organiza fiestas, pero se muere también por el sustento que le da esta era macabra. No hay futuro, decían hace años; ahora, aunque nos pese, tampoco lo hay. El paro nos clava más que la prima de riesgo o el desdén del Banco Central de los sueños. Nos clava también el deterioro de la escuela. Lo he dicho muchas veces. Insisto. Nuestra escuela ha fracasado, y con ella nosotros. Por eso los muchachos se matriculan en Gran Hermano antes que en el estudio del latín o la filosofía. Los padres se han convertido en amigos, y han dejado de ser autoridad. Los profesores tampoco lo son. Nadie los trata de usted y tienen menos prestigio que un trilero que se ha hecho millonario recalificando terrenos.

A la juventud tenemos que escribirle no solo cuando España se tiñe de luto. Cada día. Cada fin de semana. A favor del porvenir? Contra el silencio.