Ferrol, punta de lanza

Andrés Vellón Graña
Andrés Vellón LA GÁRGOLA

OPINIÓN

La entrega de Navantia a la Armada de la fragata F-105 ayer en Ferrol está cargada de simbolismos. Con el sector naval en la ría en pleno proceso de agonía a expensas de nuevos pedidos que den continuidad al flotel de Pemex, el astillero de la urbe culmina un proceso que comenzó en 1999 con el encargo por parte del Gobierno central de la primera unidad de la serie F-100. Han sido cinco, cada una de ellas más moderna y versátil que la anterior, y se han convertido en la punta de lanza de la Armada. Los barcos que se usan cuando se requiere agilidad, como en el reciente conflicto de Libia o en los secuestros de los pesqueros Alakrana y Playa de Bakio en Somalia. Así, ayer se reforzó la vinculación de la Marina a Ferrol y la necesidad de que los astilleros sean de nuevo, también, punta de lanza.